Portada » Historias » Alfredo Rubén Broilo : 60 años como radioaficionado
Historias

Alfredo Rubén Broilo : 60 años como radioaficionado

Alfredo Rubén Broilo : 60 años como radioaficionado

Argentina.- Alfredo Rubén Broilo (LU2HTM) – colaborador de Defensa Civil, de Bomberos Voluntarios, de Padres auto convocados y muchas otras actividades – cumplió 60 años como radioaficionado y el Ejecutivo municipal decidió homenajearlo. Fue nombrado ciudadano destacado, a través de decreto indiscutido para un vecino de 74 años siempre atento al momento de colaborar.

Dos hijos y un grupo de amigos le organizaron un gran asado, al que asistieron radioaficionados de las ciudades de Villa María y Río Cuarto. Durante la semana pasada, el mecánico del automotor, respetado por toda la comunidad, disfrutó de varias jornadas con las emociones a flor de piel.

«Me sorprendieron. Parece mentira, son muchos los años. Uno siente pena porque le gustaría vivir por lo menos unos 250 años, pero la vida es así. He cumplido 60 años como radioaficionado. El 24 de enero de 1962 , recibí la licencia de radioaficionado. Tenía 14 años y medio. En esa época, a los chicos de mi edad los entusiasmaba fabricar cosas, hacer cosas. Los proyectos eran totalmente diferentes a lo que se viven ahora. El equipo de radioaficionado me lo había hecho yo. Yo tenía ya mi equipo para empezar a transmitir», comentó Broilo en diálogo con Puntal.

En este sentido, detalló que en los comienzos de la actividad, “vivía mucho más la parte técnica y no la comunicación. Después fue cambiando con la tecnología”.

En la oficina de su taller, asisten numerosos vecinos en busca de soluciones concretas para problemas en sus automóviles. Hasta la camioneta de Cabrera Solidaria pasa por el lugar para ser revisada antes de partir a cumplir con el transporte de donaciones a distintas partes del país.

A su vez, Broilo participó activamente en el control y funcionamiento de un programa habitacional como integrante del círculo de viviendas Cabrera Mi Casa, haciendo un seguimiento de la segunda edición CMC2.

Una sorpresa

El radioaficionado desde hace 6 décadas expresó su asombro por la distinción del Municipio. «Me emocionó. Me quita las palabras, nunca me imaginé que me iban a reconocer así. No estaba ni preparado. La semana pasada no sabía absolutamente nada de lo que estaba pasando. Recién el viernes supe que estaban por hacer el asado el sábado. Como los muchachos de Deheza son varios, de acá también, entonces pensé que se trataba de un asado más. Pero vino gente de Río Cuarto y de Villa María, con sus familias. Una cosa realmente maravillosa me tocó vivir. Nunca lo esperé», detalló sobre el agasajo.

Acerca sus compañeros, aseguró que “son muy activos”. “Hemos hecho buena relación. En el caso de Río Cuarto y Villa María tienen su radio club. Vinieron representando a esos clubes. Es un grupo nomás, los cuales estamos en la repetidora de VHF que está en la sierrita chica. Ellos son los que se encargaron de todo, junto a sus colaboradores», explicó Broilo.

El vecino contó que a través de los años la práctica se ha ido modificando. «Ha ido cambiando, ahora hay muchos concursos, activaciones. Compiten haciendo contactos. Ambos participantes tienen que confirmar ese contacto. Si uno confirma y otro no, el mío no es válido. Se autocontrola en ese sentido. Hay otros en los que te mandan certificado de contacto, por ejemplo con la Base Vice Comodoro Marambio, ese contacto es muy común. Es lindo tener como recuerdo un justificativo que yo me comuniqué con la base», remarcó el homenajeado.

En la casa de Broilo, la actividad como radioaficionado se desarrolla por la noche. “Esto es todo fortuito. Es un hobby, no es como el teléfono, que si vos querés hablar conmigo marcás mi número y ya está. Acá vas, prendés la radio y no sabés con quién vas a hablar. Vas a hablar con el que te pueda escuchar. Durante el día te podés comunicar con Europa porque las condiciones de propagación de la onda son mejores para aquel lado. Me he contactado con gente de montones de países. Se hacen contactos de X, como se les llama, con código fonético que permite el contacto con radioaficionados que hablan otros idiomas. Usando el código nos podemos entender. En mi caso, el contacto más lejano logrado fue con personas de Japón. Están a 12 horas de General Cabrera», relató.

Sobre el equipamiento, comentó que antes “si querías hablar tenías que hacértelo, el transmisor, más que nada; ahora se pueden comprar”. Y agregó que actualmente “los equipos son una cajita pequeña, menor que una caja de zapatos. Pero se puede hablar a todo el mundo. Es increíble la tecnología lo que ha hecho”.

Además, Broilo sostuvo que “antes la radio tenía mucha presencia porque no existían los teléfonos. Había mucha presencia de radioaficionados”. No obstante, aclaró que hoy en día “la actividad sigue siendo necesaria, porque no está cubierto todo el mundo con señal telefónica”.

Fuente : www.puntal.com.ar

 

Publicidad