ESPAÑA.- La Subdelegación del Gobierno en A Coruña rindió un emotivo y merecido homenaje a los integrantes de la Red Nacional de Radio de Emergencias (REMER), un colectivo de voluntarios que constituye un pilar invisible pero fundamental en la gestión de crisis y catástrofes. En un acto presidido por el subdelegado del Gobierno, Julio Abalde, se entregaron distinciones a 52 de sus miembros en reconocimiento a su trayectoria, compromiso altruista y vocación de servicio público a lo largo de los años.
Esta red, compuesta por un centenar de radioaficionados en la provincia coruñesa, funciona bajo la dependencia directa de Protección Civil y el Ministerio del Interior. Su misión principal es garantizar la continuidad de las comunicaciones cuando las redes convencionales fallan o se ven saturadas ante situaciones de emergencia. Los miembros de la REMER no solo aportan sus equipos y conocimientos técnicos de manera desinteresada, sino que también actúan como una red de alerta temprana y un canal de transmisión de datos críticos en tiempo real hacia las autoridades.
Durante el encuentro, el subdelegado Julio Abalde destacó el valor de este grupo de personas que, de forma voluntaria, dedican su tiempo a mantener operativa una infraestructura de radio capaz de llegar a los rincones más aislados de la geografía gallega. La distinción otorgada a estos 52 radioaficionados subraya la importancia de la colaboración ciudadana profesionalizada, donde el hobby se transforma en una herramienta de protección civil de alto impacto para la seguridad de toda la población.
El reconocimiento institucional reafirma la vigencia de la radioafición en el siglo XXI como un sistema de respaldo estratégico. En un contexto donde la tecnología digital es la norma, la capacidad de los integrantes de la REMER para establecer enlaces de radiofrecuencia estables y seguros sigue siendo una garantía de comunicación en los momentos más difíciles. Este acto de gratitud por parte del Estado pone en valor la generosidad de estos operadores que, desde sus estaciones base o unidades móviles, permanecen siempre a la escucha para servir a la comunidad.












